Canas en el pelo,
arrugas en el ceño,
noches sin sueño
y...
...razones para creer
miedos por vencer
y ropa que tender.
Llevo meses reflexionando sobre esta nueva etapa de mi vida, en la que he decidido robarle horas al tiempo y escribir. Es muy complicado conciliar, pero eso no es lo peor. Lo más difícil es seguir escribiendo cada día sin culpa. Mirar la ropa por planchar, los juguetes sin recoger, la nevera vacía, etc., y no parar de escribir. Todo este tiempo necesitaba un poema, que expresase lo que estoy viviendo.
El velo de la culpa cayó. Pude sentir el poema, lo que veía y lo que realmente "Tengo".
Las mal llamadas relaciones «tóxicas», suelen ser un aprendizaje para personas que hemos vivido de espaldas a nosotros mismos. La duración y la intensidad de estas relaciones son directamente proporcionales al miedo a conocernos. Son una necesidad vital cuando no somos capaces de ver y aceptar nuestras heridas. El inconsciente sabe que no es la otra persona. Nos anclamos a aquellos que nos hacen escocer las heridas. Si podemos terminar la relación, lo que resulta muy difícil, repetiremos el mismo patrón. Volverán otras personas hasta que veamos por qué duele. No hay que huir. Para salir de ese círculo vicioso debemos afrontar: observar cuándo aparece el dolor y la ira, qué es lo que no soportamos y por qué. Los porqués son las llaves de nuestra prisión. Solo conociendo «los porqués» podemos salir para siempre de ese bucle.
Huyendo del pasado,
con el miedo...
...y emprendí el camino,
hacia donde nunca llegó nadie.
La intensidad asusta y abruma en nuestra sociefrivolidad. Los intensos somos los apestados para la gente superficial. No está bien visto dejarse impregnar por las emociones y que se note. Lo correcto es no llorar, no gritar y no reir a carcajadas. Toca sonreír, poner buena cara, aparentar que todo está bien y suicidarse mañana.
Soy repoéticamente intensa,
circundante,
desconcisamente...
Indice del blog
«Lo bueno, si breve, dos veces bueno; y aun lo malo, si poco, no tan malo...». Baltasar Gracián,1647.
La poesía es fundamental para el ser. Es la emoción trasformada en palabras. Sofía Bago.